Guía Completa para escoger tu cuenco tibetano
Los cuencos tibetanos, o cuencos cantores del himalaya, son instrumentos idiófonos (resuena toda su superficie).
Su origen se remonta a las regiones del Himalaya, teniendo milenios de antigüedad. Nadie conoce su origen con certeza, aunque sí sabemos del poder sanador que tienen.
Usados en rituales, prácticas de meditación y en sonoterapia, los cuencos tibetanos tienen un sonido sanador, que nos transporta a estados de paz y relajación.
Es importante conocer algunas ideas básicas sobre los cuencos tibetanos, cómo tocarlos, su composición y el estado ideal para disfrutar de su sonido.
¿Cómo tocar un cuenco tibetano?
Los cuencos tibetanos se pueden tocar de varias maneras, siendo la más habitual utilizar una baqueta y golpear suavemente el borde del cuenco. De esta manera, vas a lograr un sonido agradable, suave, evocador.
También lo puedes tocar deslizando la baqueta por su borde, lo que se conoce por batir el cuenco. De esta manera, podemos producir un sonido mantenido, muy agradable.
Cómo elegir tu cuenco tibetano
Cada cuenco tibetano tiene su sonido y características particulares. Es importante que las conozcas para poder escoger tu cuenco tibetano.
Cada cuenco tiene su identidad sonora, formada por su sonido fundamental (el sonido más grave) y por un conjunto de sonidos más agudos, los harmónicos.
Todos estos sonidos juntos, le dan una riqueza sonora muy agradable y especial. Esta identidad sonora depende de:
- Tamaño: el tamaño del cuenco tibetano tiene que ver con su sonido agudo o grave. Cuencos grandes generan sonidos graves y profundos, con una gran resonancia. Cuencos pequeños, van a generar sonidos más agudos, cristalinos.
- Calidad del sonido: Es importante que tu cuenco tibetano tenga una buena resonancia, o sea, que pueda mantener el sonido durante bastante tiempo. Además, ha de tener un buen equilibrio entre su sonido fundamental y sus harmónicos, para conseguir un sonido profundo y cristalino.